Cómo realizar pruebas de usabilidad en entornos de Realidad Virtual

La Realidad Virtual es una tecnología cada vez más cercana y accesible a la mayoría de usuarios. Aunque todavía se encuentra en pleno desarrollo y evolución, está a punto de alcanzar en los próximos años el periodo de productividad, es decir, el momento en que cualquiera dispondrá de un dispositivo de realidad virtual, en su casa o en su trabajo si tiene la necesidad.

Esto se ve reflejado en el estudio que cada año publica Gartner titulado “Hype Cycle for Emerging Technologies”, aquí tenemos el resultado del estudio del pasado año 2017.

¿Qué es la realidad virtual y en qué consiste?

Hoy en día todos hemos escuchado hablar de la realidad virtual en algún momento, pero ¿qué es y en qué consiste?

La realidad virtual no deja de ser una tecnología mediante la cuál podemos visualizar cualquier entorno realizado por ordenador. ¿Qué es lo que cambia entonces respecto a un vídeo o una animación? Principalmente la manera de visualizarlo, dejamos la pantalla plana de dos dimensiones para visualizar un espacio de tres dimensiones, gracias a unas gafas que reproducen este entorno de manera sincronizada al movimiento que realizamos con nuestra cabeza para mirar a nuestro alrededor. Pero no solo eso, además, podemos interactuar con este entorno, esto es más similar a nuestra realidad y por ello genera una sensación de inmersión tan grande que por momentos podemos olvidar dónde nos encontramos y sentir que nos encontramos en ese nuevo entorno realmente.

Muestra de la gran inmersión que produce la Realidad Virtual, donde una usuaria intenta acariciar a un “perro” con su propia mano

¿Por qué realizar y adaptar los test de usuario a entornos de realidad virtual?

Los test de usuarios o usabilidad siguen siendo imprescindibles ante cualquier producto que diseñemos, independientemente del entorno utilizado. Es la clave para comprobar que el usuario final es capaz de utilizarlo y extraer aprendizajes que nos permitan mejorar y optimizar nuestro producto de cara a que cubra las necesidades del usuario, incluso llegar a que el usuario disfrute con su uso.

Vistos los cambios de interacción y uso que se producen entre un entorno habitual, como puede ser el uso de un ordenador, smartphone o tablet frente a un entorno de realidad virtual, es evidente que la ejecución de un test de usuario va a requerir de un proceso de adaptación.

Cómo afecta la experiencia previa de los usuarios

Otro aspecto a tener en cuenta y por lo que es necesario realizar una adaptación en la metodología, es que todavía se trata de un entorno nuevo para la mayoría de usuarios, aunque cada vez más personas lo han probado, no lo utilizan en su vida diaria.

Por lo que, al comienzo de la prueba, además de informar al usuario de en qué consiste una prueba de usabilidad y cuál es el objetivo, deberemos informar de qué es la realidad virtual.

Además de realizar una introducción al dispositivo, sus controles y un breve tutorial de uso de la aplicación. Para esta última parte, podemos aprovechar si la propia aplicación dispone de un tutorial o definir unas tareas introductorias en las que guiemos al usuario mostrando las interacciones básicas.

Se ha comprobado que usuarios con experiencia en nuevas tecnologías, especialmente en videojuegos, tendrán una capacidad de aprendizaje mayor, ya que están acostumbrados a aprender habitualmente a utilizar nuevos programas o controles de diferentes videojuegos.

Usuario interactuando con el entorno de Realidad Virtual

Por otro lado, el campo de visión es mucho más amplio que el de una pantalla habitual, por lo que el usuario requerirá de un tiempo más extenso que ante una pantalla de ordenador o móvil, para descubrir el espacio en el que se encuentra. Este tiempo deberá ser tenido en cuenta en el análisis posterior del test.

Cómo influye la tecnología a la experiencia de uso y ejecución del test

Al tratarse de una nueva tecnología todavía no se han definido unos estándares de interacción y cada dispositivo puede tener unos controles diferentes.

Esta tecnología va a requerir de más recursos, el dispositivo de realidad virtual, un equipo potente que ejecute el software, un espacio libre de unos 5 metros cuadrados para el movimiento del usuario y vamos a tener que adaptar nuestra comunicación con el usuario a que sean totalmente verbal y efectivas, ya que no nos va a poder ver y todo lo que observará será la realidad virtual, a la cual si que deberemos tener acceso a través de un monitor externo que reproduzca lo que el usuario esta visualizando y así entender sus acciones. Por ello, es imprescindible la optimización en la definición de las tareas para que sean muy directas y esquemáticas con el fin de que puedan entenderse fácilmente.

Usuario intentando asimilar el control del dispositivo

Si deseas conocer el proceso completo de la metodología que hemos desarrollado para llevar a cabo Test de usuarios en entornos de realidad virtual, puedes consultarlo en el artículo de “Test de usabilidad en entornos de Realidad Virtual” que publicamos en nosolousabilidad.com

La realidad virtual es una tecnología en plena evolución, la cual hay que seguir muy de cerca para optimizar los procesos de trabajo y sacarle el máximo rendimiento. Para ello nada mejor que contar con expertos.

Contáctanos si quieres que te asesoremos en la realización de pruebas de usabilidad de tus productos en entornos de realidad virtual.


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